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“ANTOLOGÍA DEL PENSAMIENTO DE RUBÉN DARÍO” de ARMANDO
ZAMBRANA FONSECA por Héctor Roberto Paruzzo (Rosario – Argentina) “Con
mucho aprecio y admiración al poeta argentino Héctor Roberto Paruzzo, gran
dariano y amante de la cultura universal, poeta e investigador”. Armando Zambrana Fonseca, Managua, Nicaragua, 14/10/05 Con esta dedicatoria me llegó el
nuevo libro de Armando Zambrana Fonseca:
“ANTOLOGÍA DEL PENSAMIENTO DE RUBÉN
DARÍO”, de quien comentáramos“Para leer a Darío” en una edición
anterior de esta sección (ver abajo en la
lista de Artículos Publicados). El
libro tiene una buena presentación con el rostro del poeta con casaca blanca
sobre el fondo rojo de la tapa.
Desafortunadamente, la edición no fue muy bien cuidada y contiene innumerables
errores como lo reconoce el propio autor en un mail que me enviara, donde
manifiesta su pesadumbre por este hecho. Pero como yo le contesté por Internet,
esos errores no desmerecen los méritos de su trabajo, tan importante para el
estudioso dariano como para el profano. Efectivamente, esta “Antología
del pensamiento de Darío”, ordenada temática y alfabéticamente, sirve
de consulta rápida a cualquier investigador, dariano o no, y no tiene que andar
buscando en diversos libros del poeta y prosista nicaragüense, y para el lector
común le puede brindar una guía que le permita ahondar, si le interesa, en el
Darío más profundo. Las palabras de Francisco Arellano Oviedo en las solapas del libro nos ubican
respecto al autor: ‘Armando Zambrana Fonseca que con 51 años
cumplidos, aún podría llamarse joven, ha sido un hombre disciplinado, activo y
creativo, a fin de ser lo que ya es: profesional brillante, catedrático
estimado, poeta optimista, autor distinguido... Prueba del hombre creativo,
activo y disciplinado en su especie de diccionario “Para leer a Darío, glosario
básico”, Managua 1998, 312 p. y del que
se tiraron 4.000 ejemplares...’. Señalo que en su oportunidad comenté brevemente “Para leer a Darío” en
esta sección (ver comentario abajo en “Artículos
publicados”. Un prólogo de Carlos Midence nos
sitúa filosóficamente en el surgir del pensamiento latinoamericano a partir de
Rubén Darío, después del que, posteriormente, surgirán los filósofos
profesionales. El texto de Zambrana está dividido
en tres partes: “El pensamiento de Rubén
Darío”, “Visión de futuro y
pensamiento” y “Pensamientos de Rubén
Darío”. La primera es una biografía,
sintética y poéticamente evocadora, del nacimiento, infancia y adolescencia del
Poeta; y la influencia que tuvieron en su formación humana y literaria el
entorno familiar, el medio social, más los antecedentes históricos de León, la
ciudad que durante un período fue capital de Nicaragua. La segunda parte muestra el arraigo
del vate, un Nica de pura cepa, que nació y murió en su patria natal. En su
univesalismo jamás olvidó a su Nicaragua. Se me ocurre emplear una metáfora:
Darío es como un árbol cuyas raíces se hunde profundamente en la tierra, pero
sus ramas se extienden y se abren al universo entero, a la vez que se cubren de
aves canoras que con sus trinos melodiosos llenan el espacio. Zambrana nos evidencia a ese Rubén
que nos decía en su poesía “Regreso”: Si pequeña es la patria, uno grande la sueña. Mis ilusiones, y mis deseos, y mis esperanzas, me dicen que no hay patria
pequeña. y León es hoy a mí como Roma
o París. Cosmopolita en su intelecto, pero ciudadano de Nicaragua en sus afectos,
Darío que nunca se ató a ningún partido, tuvo los ojos bien abiertos a las
realidades de su época y avizoró el porvenir, y supo ver la garra rapiñera del
Imperialismo Yanqui, como la axficiante Burocracia de Estado, con su espionaje
del ciudadano (súbdito) ruso, que sucedería a los Zares (recordemos que el
poeta murió en 1916), como la futura invasión de Francia por el ejército Nazi
(ver mi comentario dedicado a su relación con Francia en esta sección). También
augura la pacífica invasión hispanoamericana en Norteamérica, donde en muchos
lugares se ha impuesto el Espanglish. Terminaré citando algunos de los
Pensamientos de Darío que en orden alfabético figuran en la tercera y última
parte del libro. Son meros fragmentos ‘América: Mal o bien, por obra de nuestro cosmopolitismo, y digámoslo, por la
audacia de los que hemos perseverados, se ha logrado en el pensamiento de América
una transformación que ha producido, entre mucha broza, verdaderos oros finos’. ‘Anticatolicismo: Detesto el libre
pensamiento cursi, las modas de descreimientos, y no traeré en mi apoyo a
ninguno de los enciclopedistas del anticatolicismo’. ‘Crítica: No llamo censura a los gritos del rencor, de la enemistad, de la burla
baladí, que todo lo mancha y pisotea por dar que reír a los malvados, a los
imbéciles y a los envidiosos’. ‘Cultura: En Centroamérica no ha
habido jamás cultura intelectual. Hemos tenido sí y en abundancia, dómines
pedantes, bachilleres atrevidos; vejigas de ignorancia que revientan de
admiración y de envidia’. ‘Dinero: Desde el momento en que el
dinero suple hoy los antiguos ideales, la disputa de la tierra y de la riqueza
se hace más enconada. (El Hipógrifo) Cuando de plata se trata, desde el hidalgo al pechero mueve, estira, alza la plata, porque hablando de plata ella es todo... ¡es lo primero! ‘Mercantilismo: En los Estados Unidos, reina de la civilización inglesa, donde las
costumbres participan de la misma franqueza y naturaleza de las de la madre
patria, pero arrastrados por la civilización a un grado de mercantilismo que
sobrepuja a cualquier otro país, se ha debilitado toda idea del home, pues allí
la casa es antes un almacén que un nido, antes un negocio que afecto. – Esta misma carencia de hombres de letras
hace que cuando se presente alguno sea éste un hombre superior, conjunto de
cualidades de que los demás no tienen’. ‘Militarismo: El imperio del militarismo
triunfa, y los presidentes de las Repúblicas no están seguros ni de los mismos
jefes de sus guardias de honor’. ‘Periodismo: El periodista actual se basa
en el reportaje, en las novedades. Pasaron aquellos hermosos tiempos de la gran
prensa pensadora’. ************** Este libro de Armando Zambrana
Fonseca se publicó en Managua, Nicaragua, en septiembre de 2001 en Ediciones de Pavsa |